Embarazo
Es uno de los momentos más increíbles en la vida de una mujer (y de un hombre) por múltiples razones. Una es que nada volverá a ser igual, pero también por la transformación que está ocurriendo y ad...

Es uno de los momentos más increíbles en la vida de una mujer (y de un hombre) por múltiples razones. Primero, porque nada volverá a ser igual, pero también porque la transformación que se produce y las adaptaciones que tienen lugar dentro de tu increíble cuerpo solo ocurren durante este acontecimiento. Como padre de dos hijos maravillosos (AKA monstruos) he tenido el privilegio de presenciar de primera mano cómo mi mujer se volvía cada vez más guapa a medida que crecía su barriga. Puede que en su momento ella lo hubiera discutido de una forma muy distinta sobre lo bien que se veía y se sentía, pero creo que lo que pasan las mujeres es sencillamente increíble y mi respeto por las mujeres y sus capacidades tiene muy pocos límites.
EMBARAZO Y FUERZA... ¿?
Con todo esto muy presente, es importante recordar que tu cuerpo está cambiando más rápido que nunca y que la expresión «dolores de crecimiento» que quizá escuchaste en tu juventud ni se acerca a lo que tú y tu cuerpo estáis experimentando. Asegurarte de proteger tus músculos y articulaciones antes, durante y después del embarazo puede marcar una enorme diferencia en toda tu experiencia de embarazo y en la recuperación posparto. Fortalecer la musculatura del core, excluyendo los abdominales (en la etapa final del embarazo), puede contribuir en gran medida a prevenir el dolor lumbar, al control durante el parto y a la recuperación después del gran momento. Naturalmente, si tu embarazo no presenta complicaciones, es decir, sangrado, hipertensión, etc., se recomienda encarecidamente hacer ejercicio.
EVIDENCIA
Creo que estas fotos muestran una representación muy precisa de cuánto cambia tu cuerpo y de cómo es totalmente posible recuperar un cuerpo similar al que una vez conociste. A menudo, las mujeres se sienten incómodas consigo mismas, fundamentalmente porque sus cuerpos han cambiado muchísimo, pero, como suele ocurrir, reconstruir tu fuerza física tiene el mismo efecto en tu fortaleza emocional y tu confianza en ti misma. En particular, es vital recuperar fuerza en el suelo pélvico para evitar y prevenir, entre otras cosas, las pérdidas involuntarias de orina. Probablemente el «efecto secundario» más común del posparto. Sin embargo, esto vuelve a ser prevenible con ejercicios sencillos que trabajen los grupos musculares del core combinados con los conocidos «ejercicios de Kegel». Trabajar los músculos del core y de todo el cuerpo acelerará el camino para verte y sentirte genial, a la vez que mantienes la fuerza suficiente para levantar, llevar en brazos y dar de comer a tu bebé, que no deja de crecer.

